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He estado echando un breve vistazo a algunos vídeos de Youtube que hablan de Masonería.¡Qué espanto! Según esos vídeos somos satanistas, realizamos rituales sangrientos y movemos el mundo desde hace siglos. Bueno, nosotros solos no. Nosotros, los Illuminati y los satanistas.

Como a veces se nos menciona como un solo bloque o grupo, no termino de entender si somos la misma cosa, si colaboramos entre nosotros o si nos turnamos: una semana conspiran los Illuminati, otra los masones y la siguiente los satanistas… Parece lo más probable, de ese modo, podríamos atender a nuestras vidas mundanas…

A eso se suma alguien que dice haber sido miembro de la masonería y que afirma que en el ritual del alto grado 31 se adora al diablo. Lo curioso es que el personaje en cuestión dice que no pasó del grado 12, pero que se lo contó un masón que sí había llegado a ese grado. Incluso los niños de primaria argumentan mejor sus mentirijillas y argucias. Y hay otro personaje parecido, ligado a un canal que dice ser cristiano. Este afirma lo mismo basándose en una información que leyó en un viejo ritual. Eso sí, en su caso dice que es en un ritual del grado 29.

Y lo peor, dice que, por ende, los masones de grados inferiores adoran al diablo también, pero
sin saberlo. ¿En serio?

Pienso en la acusación de que los Illuminati y los masones dirigen el nuevo orden mundial. Y, además, me pregunto si dominamos el Nuevo Orden Mundial como es posible que conduzca un coche destartalado y lleve dos años sin trabajo… Pues vaya conspiración más inútil y qué manera tan absurda de vender el alma al diablo. Me dan ganas de pedir que me devuelvan mi dinero y mis años de dedicación, oiga.

No sé ni tan siquiera si existen los Illuminati. Pero si sé que mi logia está formada por personas normales, buenas e idealistas de todas las profesiones y creencias. No hay ningún poderoso.

Para más información remito a los lectores que no nos conozcan a los poemas de Rudyard Kipling “A mi logia madre” y el famoso “Si”, donde se ofrece una imagen muy certera de la masonería.

Lo cierto es que los vídeos acerca de la masonería nada saben de nosotros, afirman cosas que rozan la difamación y que son imposibles de concebir para una mente sana. Los masones deberíamos limpiar nuestra maltrecha imagen, empañada por gentes a las que no hemos ocasionado ningún daño y cuyos derechos, libertad de credo y libertad de expresión defenderemos siempre. Porque los masones somos vivos defensores de la democracia, la convivencia en paz y la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Demian