Seleccionar página

 

Este escrito tiene un fundamento autobiográfico. Y lo tiene porque pretende ser, obviamente desde la subjetividad personal, una reflexión sobre la Francmasonería española, de su historia más próxima. Pero no quiere ser una mera reflexión personal, no, por el contrario, quiere presentar cierta mirada sobre el camino de la Francmasonería española contemporánea. Algunas de sus circunstancias, de todo tipo con la intención, como decía Ferrer Benimelli, gran estudioso de la masonería, de “buscar en los protagonistas de la historia una última razón, una razón noble o, cuando menos, una razón humana…”.

Fui recibido francmasón el 11 de noviembre de 1980, en la Respetable Logia Simbólica La Matritense, perteneciente al Gran Oriente Español (GOE)/Gran Oriente Español Unido (GOEU), según el Rito Escocés Antiguo y Unificado (REAA). ¿Pero por qué dos acrónimos juntos? Creo sinceramente que este aparente sinsentido está en el difícil y contradictorio futuro actual de la Francmasonería española. Van aquí unas sencillas y breves líneas para explicarlo…

El 19 de mayo de 1979, la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional anuló la resolución de la Dirección General de Política Interior del 7 de febrero que declaraba ilegal al GOE. Antonio de Villar, Jaime Gil de Terradillos, y Antonio García Borrajo son los tres hermanos que lo lograron. Su abogado era Joaquín Ruiz Giménez. La sentencia del Tribunal Supremo, nº 47.103, en 1979, permitió entonces al GOE inscribirse en el Ministerio del Interior con el número 32.886…. Pasado el tiempo, el Gran Maestro de la Gran Logia de España (GLE), Tom Sarobe, firmó en marzo del 2001 un “Convenio de Integración” del GOE con la GLE. El GOE presentó el documento de registro como única validez histórica…. La patente estaba en el exilio, en México.

Paralelamente, en ese momento, el GOE en el exilio de México, emitió un documento de irradiación (expulsión) hacia los citados Antonio del Villar, Jaime Gil de Terradillos y Antonio García Borrajo. La irradiación se decreta en una asamblea de maestros. Al mismo tiempo nombra, desde ese exilio al Muy Ilustre Hermano Francisco Espinar Lafuente como Gran Maestro, encomendándole la tarea no solo de la repatriación sino de su registro, legítimo, para lograr así su legalización…. Sin embargo las dificultades administrativas derivadas de la “ilegítima” inscripción ya descrita anteriormente obligaron al hermano Espinar a un largo litigio, que llevó a cambiar la denominación por Gran Oriente Español Unido. No fue hasta el 21 de noviembre de 1979 que logró su inscripción. Inmediatamente el GOE en el exilio decidió su disolución… y desaparición. La patente histórica pasa al GOEU…

Y como decía, un año después, curiosamente, soy recibido en el GOE/GOEU. Con el tiempo descubrí cómo la ceremonia de mi recepción en logia era casi idéntica, por no decir que idéntica, al conocido como rito Georges Martin, que conserva la Orden Masónica Mixta Internacional El Derecho Humano. Rito austero y profundo, semejante al de la Gran Logia Simbólica Escocesa (francesa en realidad), y que conformaría después la Gran Logia de Francia… De hecho es herencia y procedía de esta Obediencia, y en ella, y en ese rito, es recibida la hermana Marie Deraismes. Sin embargo. sus rituales, profundamente influenciados por las corrientes “herméticas y alquímicas” fueron adoptando un estilo diferente con el tiempo, incluyendo visiones “cuasi mágicas”…Pero esta es otra historia sobre la que hablaremos…

He meditado mucho sobre todo ello, dado que a mí se me conoce como un hermano “simbolista”, incluso “esotérico”, y sin embargo mi transformación en francmasón y como tal reconocido, fue en una logia absolutamente desprovista de elementos externos en su ritual. Y repito: como he dicho fui recibido el 11 de noviembre de 1980 en la Francmasonería española. Pero, ¿qué estructura era esta? Y sobre todo, ¿cuál era su memoria?

Tras el triunfo del golpe militar de Franco, se inicia un periodo de persecución absoluta hacia la Francmasonería española. Dos fechas son esenciales para comprenderlo. El 13 de febrero de 1939 se promulga la Ley de Responsabilidades Políticas, y posteriormente, el 1 de marzo de 1940, el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo.

Las sentencias de dicho Tribunal afectaron a 2.307 personas, 2.269 por delitos de masonería, 12 por comunismo, y 26 por ambos. Es necesario indicar como la mayoría de tales condenas fueron “en rebeldía”. Observando la lista, se puede comprobar cómo se incluyen personas fallecidas, incluso antes de que apareciera la Ley, sin embargo la Ley de Responsabilidades Políticas indicaba “… ni el fallecimiento, incomparecencia, ausencia… detendrá la tramitación…” ((BOE nº 44 13 febrero 1939)…. Es también necesario señalar cómo entre estas sentencias no están aquellos represaliados desde el mismo 18 de julio de 1936, en plena guerra (logias enteras) así como la incautación de su documentación, instrumentos de trabajo, mandiles, etc.

Más allá de los desatinos y contradicciones legales, es preciso analizar la metodología de la represión antifranquista. Odios, venganzas, razones económicas (es notable observar el origen económico de algunas “fortunas”) etc. Los sumarios están en el Archivo Histórico Nacional de Salamanca: es fácil estudiarlos, pero es un trabajo aun pendiente, por hacer, junto el bochornoso espectáculo de los materiales, aun “conservados”…
Y, como he dicho, fui recibido un 11 de noviembre de 1980, en el GOE/GOEU. Pero, ¿cuál era la realidad de la Francmasonería antes de estas tremendas fechas?

Cito de una fuente: “… A principios de 1931 las dos Obediencias mayoritarias, El Gran Oriente Español (fundada en 1889) y la Gran Logia Española (fundada en 1921, heredera de la Gran Logia Simbólica Catalana Balear, sin relación alguna con la actual GLE)….A estas dos Obediencias hay que añadir el Derecho Humano, minoritaria…” “… total de logias existentes en España y sus dependencias era aproximadamente 167, con un numero de HH. cercano a los 5000 …

Quiero terminar con alguna consideración sobre algunos puntos quizás poco cerrados. Hemos visto cómo el acrónimo GOE correspondiente al Gran Oriente Español quedó disuelto, pero ¿qué sucedió con el GOEU? Francisco Espinar Lafuente fue su último Gran Maestro, y estos hermanos decidieron en gran parte incorporarse a la GLE, pero no todos: los que decidieron no integrarse eligieron como Gran Maestro al hermano Manuel Perales. Era el año de 1983, un año después tales hermanos disolvieron el GOEU dándolo de baja en el Registro Nacional de Asociaciones, como se puede comprobar en el citado registro. El nombre queda por tanto “vacante” y un grupo de hermanos catalanes, bajo la dirección de Rafael Vilaplana lo recupera con el añadido “GOEU de Barcelona”, obviamente sin ninguna relación con el pasado.

La segunda consideración es observar cómo las Obediencias Masónicas históricas, todas, desaparecen, sin ninguna relación con las actuales, salvo aquellos hermanos que se integraron en ellas.

La tercera consideración es observar que sigue existiendo hoy lo que era una muy pequeña Obediencia Masónica, y que nunca dejo de existir, incluso de un modo testimonial, minoritario, simbólico bajo la dictadura franquista. Me refiero a la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain, y su memoria permanente está hoy aquí, como auténtica decana de la Francmasonería Española.

Y un detalle: El Derecho Humano mantuvo una logia en Irún, la Respetable Logia La Luz Vuelve. Con emoción debo declarar que conozco a algunos hermanos de aquella logia, y he trabajado con ellos, al Oriente de Donostia-San Sebastián, en la Respetable Logia Auzolan.

Igelia