Seleccionar página

Estamos ya en periodo de vacaciones de verano y solemos pensar en los libros que nos llevaremos para leer. Pienso que lo mejor es una buena novela, una buena historia y bien escrita, pero, en esta ocasión, voy a recomendar también la lectura de un informe presentado por el Defensor del Pueblo con el título de “Crisis económica y desigualdad”. En 170 páginas se hace una rigurosa muestra de la situación actual de España tras la larga crisis vivida. En el marco europeo y de sus políticas, el documento hace una radiografía de la economía española y de las consecuencias de la crisis. Profundiza algo más en el empleo y las condiciones de trabajo, en la política fiscal, en las políticas de vivienda y en los colectivos menos protegidos actualmente.

Su lectura es útil para el trabajo social de cualquier persona y desde luego de cualquier masón. No es necesario recordar el hincapié que nuestros dos fundadores, María Deraismes y Georges Martín, hacían acerca de la importancia de un trabajo duro en los temas sociales con una preocupación máxima por los temas de la Igualdad y también por los temas de protección de la Infancia.

Muestra, el Informe del Defensor del Pueblo, que España, tras esta larga crisis se encuentra con:

  • Una más injusta y desigual distribución de la renta familiar, lo que está produciendo un mayor deterioro y empobrecimiento de las familias españolas y las que viven en España. Hay una transferencia de las rentas desde abajo hacia arriba y no al revés como debería ser. Los hogares con rentas más bajas han visto, o mejor, han sentido, perder un 15% de su renta mientras que las rentas más altas han seguido creciendo y mejorando posiciones. El 10% de las rentas más altas que acumulaban el 44% de la riqueza en 2008, en 2014 atesoran el 53%, un 9% más.

  • El desempleo sigue suponiendo el 80% de la desigualdad en nuestro país, pero actualmente, hemos de sumar la actual pobreza laboral (por la alta temporalidad y precariedad del trabajo, por los contratos a tiempo parcial, por las malas condiciones de trabajo…) que ha supuesto un 14% más de desigualdad.

  • La brecha de género no se reduce. Sólo un ejemplo: hombres con salarios bajos hay actualmente un 20,7% del mercado laboral, pero mujeres con salarios bajos tenemos un 40,3%.

  • La pérdida de parte del Estado de Bienestar conseguido. Desde 1986 a 2007 siempre estuvo creciendo el porcentaje del PIB que dedicábamos al desarrollo del Estado de Bienestar español. Desde 2009 a 2016 el gasto en Vivienda, Educación y Sanidad ha pasado del 12,7% al 10,5% del PIB. Se están citando las tres grandes políticas correctoras de desigualdades para los grupos o familias. Al que tendríamos que sumar las pensiones y su no mantenimiento del poder adquisitivo afectando especialmente a las pensiones más bajas.

  • La crisis ha originado un enorme coste social y nos ha separado de la senda convergente sostenida desde los inicios de la democracia y, además, hemos tardado diez largos años en salir de esta crisis.

Hay conclusiones y propuestas que merece la pena estudiarlas, desde la mirada más poliédrica posible, para acertar en la suma de voluntades que caminen hacia un nuevo contrato social que la Europa del siglo XXI y la España del momento necesitamos para recuperar un trabajo y condiciones de trabajo decentes (terminología de la OIT) y una distribución de la riqueza que evite la pobreza de las familias y especialmente de la infancia. En un mundo globalizado donde hemos de aprender a pensar globalmente para hacer frente a los problemas que cada día son más complejos y necesitan del esfuerzo de todos. Robo una cita de Martin Luther King: “Ni la desigualdad, ni la pobreza son algo nuevo, lo que es novedad es que ahora tenemos recursos para remediarlas y sin embargo la brecha se agranda”. Pensemos los masones lo que podemos y debemos hacer y decir.

La voz de una masona