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No sé si sabrá que el General Franco, en el periódico Arriba, escribía artículos contra la masonería, con el seudónimo de J. Boor. Fue con motivo de la resolución de las Naciones Unidas en 1946, en la cual se condenaba el régimen de Franco en España, cuando comenzó a publicar en el periódico Arriba, artículos con el seudónimo de J. Boor, en los cuales ponía a la masonería internacional y a toda la masonería en general (especialmente a la masonería española), como la causante de todos los males de la Humanidad.

De todos es sabido que Franco fue el principal ejecutor y perseguidor de la masonería en España. Tanto es así que sus principales enemigos a eliminar en la Guerra Civil española, fueron los masones españoles. Tal fue el odio hacia la masonería y sus miembros, que una de sus primeras leyes. en 1940, fue la promulgada para perseguir la masonería y el comunismo en España, creando un tribunal especial para ello.

Desde el 14 de diciembre de 1946 y hasta el  3 de mayo de 1951, Franco en el periódico Arriba, publicó un total de 49 artículos contra la masonería, con títulos tan sugerentes como “Masonería y Comunismo”, “El Gran Odio”, “Bajo la dictadura masónica”, “Enemigos eternos”, “Crímenes de las Logias”, “Persecución religiosa”, “Maquinaciones bélicas”, “Conspiraciones antiespañolas”, “Crímenes”… Todos estos artículos, fueron publicados posteriormente en un libro editado en Madrid en 1952 con el título de Masonería figurando como  autor J. Boor.

Franco odiaba a la masonería y a los masones españoles, haciéndoles a estos responsables de todos los males de la nación y de haber provocado el “alzamiento nacional”. Algunos historiadores defienden que este odio era debido a que él quiso pertenecer a la masonería y esta no se lo permitió. Pero de lo que si existe constancia histórica, es de que su padre y su hermano, fueron masones.

Dice Franco en el prologo de su libro: “…son capaces de vender sus hermanos al enemigo. Todo esto es lo que se demuestra en estas páginas. El que quiera conocer cuánta maldad, qué perversos planes, qué odiosos medios utiliza la masonería, que lea estas páginas. Quien quiera encontrar las pruebas de por qué España acusa a la masonería y la expulsa de su seno, que compulse este libro. Que después de leído, si lo hace atentamente, no puede quitarnos la razón.”

Escribe en uno de sus artículos titulado “Masonería y Comunismo”: “La quema de las iglesias y conventos de mayo de 1931, la expulsión de la Compañía de Jesús, así como anteriormente la de las Ordenes religiosas y la incautación de sus bienes en el pasado siglo por el masón Mendizábal; los asesinatos de Melquíades Álvarez, de Salazar Alonso, de Abad Conde, de López Ochoa, de tantos y tantos republicanos asesinados bajo el dominio rojo en Madrid, fueron obra criminal y meditada de la masonería”.

 Entre otra de sus muchas prendas, dice: “ El secreto es que hemos topado con la masonería, con esa lacra que ha invadido al mundo en el siglo XIX, y que para España fue causa de todas sus desdichas, que hoy reina y triunfa en los medios políticos internacionales del Occidente y es la que ata, desata y se impone por encima de la voluntad de los propios pueblos en las relaciones de las naciones, incluso sin respeto a la decencia política y a la opinión pública, asombradas de los hechos; la masonería se constituye así en el mayor enemigo de los principios democráticos”.

 Qué curioso es leer, que Franco hablara de los enemigos de los principios democráticos. Franco asesinó, y los que no fueron asesinados tuvieron que marchar al exilio, a todos los masones que había en España. Incautó todos sus bienes y su documentación. La documentación que pudo ser salvada por algunos masones fue enviada a Francia, y la que fue incautada, se depositó en el archivo histórico de Salamanca y entregada mucha de ella a la Compañía de Jesús. En el archivo de Salamanca, se encuentra un museo sobre la masonería. Este museo contiene parte de lo incautado y robado a la masonería española. Y se recrea en él una Logia masónica que no se corresponde con la realidad, ni de aquellos tiempos, ni de los de ahora. Esta Logia se hizo con un único fin: que todos aquellos ciudadanos que la vieran, siguieran pensando que la masonería es algo tenebroso, secreto y malvado. Nada más alejado de la realidad.

La masonería, como la conocemos hoy, comenzó a existir muchos años antes de que naciera Franco. Cuando murió el dictador, la masonería recobró su actividad en nuestro país, y en la actualidad sigue creciendo y aportando a la sociedad a través de sus miembros. A pesar de Franco y de sus artículos mal intencionados y con tanto odio, la masonería está compuesta por hombres y mujeres de buenas costumbres, y siempre ha trabajado y sigue trabajado, por el progreso de la Humanidad.

José Alberto Hidalgo Piñero

Maestro Masón