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La Orden Masónica Mixta El Derecho Humano tiene dos características muy importantes, que distinguen esta Orden masónica de todas las demás: es mixta desde su misma creación y es internacional.

Son dos características que me parecieron fundamentales al elegir esta Orden masónica para trabajar en ella y realizar mi vocación masónica. Y una vez que conocí bien la organización descubrí mucho más.

Sí efectivamente, su mixticidad lo impregna todo, de hecho la discriminación de género no se nota (apenas, nada es perfecto y al fin y al cabo somos parte de esta sociedad) y no existen diferencias entre hermanos y hermanas. Porque no se puede trabajar para el progreso de la humanidad sin contar con la mitad del género humano.

Pero sobre nuestro carácter mixto y feminista hemos escrito en otras ocasiones, por lo que en este post quiero centrarme en la otra característica que me parece tan importante en la masonería del siglo XXI, que es nuestra internacionalidad. Porque así nos llamamos y así lo aprendemos desde el principio.

La Orden está implantada en más de 60 países de los cinco continentes, de Japón a Canadá, de Islandia a Sudáfrica y a Australia. En Europa desde el Atlántico hasta Rusia y en casi todos los países de América Latina.

Está organizada en Federaciones, Jurisdicciones y Logias Pioneras, en función del número de miembros y de logias. Las primeras tienen independencia organizativa, las Jurisdicciones cuentan aún con una cierta relación orgánica con la sede central y las Logias Pioneras son, como se puede deducir de su nombre, “las avanzadillas” de la Orden en un territorio. Y todo ello bajo la dirección del Supremo Consejo, compuesto por miembros de las distintas organizaciones territoriales, y que se encarga de que una organización tan extensa mantenga una unidad, asegurándose de que se conservan los principios de la Orden, su orientación iniciática y sus rituales.

Existen contactos constantes entre los hermanos y hermanas de los distintos países, y además nos reunimos en una gran asamblea internacional cada cinco años en nuestra sede central de París. También hay publicaciones periódicas con aportaciones de hermanas y hermanos de los cinco continentes y reuniones extraordinarias de carácter regional o sectorial.

Nuestra internacionalidad hace que sea absolutamente verdad lo señalado en nuestra Constitución Internacional:

Al proclamar «Le Droit Humain», la Orden aspira a que hombres y mujeres puedan lograr, en plano de igualdad, la justicia social en toda la Tierra, en una Humanidad fraternalmente organizada.”

Pero la Orden Masónica El Derecho Humano no es sólo internacional, es también y sobre todo Universal.

Es universal en el sentido de que acoge no sólo a miembros geográficamente distanciados, sino que reúne a personas con muy distintas realidades vitales y formas de ver la vida: distintas idiosincrasias, culturas y referentes. Incluso distintos matices a la hora de entender la masonería.

En El Derecho Humano caben desde la masonería de concepción racionalista, laicista y de fuerte contenido social – como en la Federaciones francesa o belga- hasta las tendencias más espirituales que son comunes en América Latina. Todo esto, claro está, por generalizar de alguna manera, porque lo verdaderamente enriquecedor y liberador de nuestra Obediencia es que cada hermana o hermano puede tener su propia orientación dentro de su logia. Por supuesto, dentro del respeto a la Constitución Internacional de la Orden y a las decisiones del Supremo Consejo, trabajando con los rituales aprobados por el mismo.

Y ese universalismo nos enriquece enormemente, nos permite ver el mundo con los ojos de una gran diversidad de mujeres y hombres, desarrollar nuestro trabajo de carácter filosófico desde ópticas provenientes de muchas culturas y tradiciones, y así juntar  lo disperso en beneficio de todos.

Una maestra masona